Te rehacemos la web. La ves terminada antes de pagar nada.
No te pedimos una reunión ni te mandamos un presupuesto para que lo estudies. Nos das la dirección de tu web actual, la analizamos, la rehacemos y te pasamos un enlace para que la veas funcionando. Si te gusta, hablamos. Si no, no has perdido nada.
Cómo funciona
Tres pasos, y en dos de ellos tú no haces nada.
Nos das la dirección
Nada más. No hace falta que nos cuentes tu proyecto ni que rellenes nada.
La analizamos y la rehacemos
Medimos qué le está costando visitantes hoy y montamos la versión nueva. Con tus textos, tus servicios y tus fotos: sigue siendo tu web, no una plantilla.
Te pasamos el enlace
La ves online, en el móvil y en el ordenador, antes de decidir nada. Y con el informe de lo que le pasaba a la anterior.
Qué miramos en tu web actual
Todo esto sale de lo que tu web publica sola al visitarla. No entramos en ningún sitio, no probamos nada contra tu servidor y no tocamos nada tuyo.
- Cuánto tarda en empezar a responder. Es lo primero que sufre quien llega de Google, y suele ser lo que más se nota al arreglarlo.
- Cuánto pesa la página y por qué. Casi siempre son dos o tres fotos subidas sin convertir que se llevan la mitad del peso ellas solas.
- Si las imágenes esperan a ser necesarias o se descargan todas de golpe aunque el visitante no baje nunca hasta ellas.
- Si se ve bien en el móvil de verdad, no solo si «es responsive».
- Qué le cuentas a Google: título, descripción y encabezados. Muchas webs buenas están escondidas por esto.
- Las cabeceras de seguridad que casi ninguna web hecha hace años tiene. Se arreglan en una tarde.
Y tu posicionamiento no se pierde
Es el miedo razonable de cualquiera que ya sale en Google, y casi nadie lo cuenta antes de cobrar.
Cuando una web se rehace, las direcciones antiguas dejan de existir. Si nadie se ocupa de decirle a Google a dónde ha ido cada página, el buscador se encuentra la puerta cerrada y la autoridad que habías ganado en años se cae. Eso es lo que hay detrás de la frase «me rehicieron la web y perdí las visitas».
Se evita redirigiendo una a una las direcciones que traían tráfico. Es trabajo aburrido y es exactamente el que se salta quien te hace una web por 99 €. Aquí entra en el precio.
Precio
Cerrado y por escrito antes de empezar. Sin horas, sin «según el alcance».
desde 525 € + IVA · pago único
- El análisis de tu web actual, con sus medidas
- La web nueva, con tus contenidos
- Las redirecciones para no perder posicionamiento
- Que se vea bien en móvil
- La puesta en marcha
«Desde» porque no cuesta lo mismo una web de cinco páginas que una tienda con cuatrocientos productos. El precio de la tuya te lo decimos antes de empezar, no después.
¿Y después?
Tener la web nueva no hace que te encuentren. Eso es otro trabajo, y es opcional.
Si además quieres aparecer cuando alguien busca lo que tú haces, llevamos el posicionamiento mes a mes: se mide, se ajusta y cada mes recibes un informe con lo que se ha hecho y lo que ha pasado. Nunca prometemos una posición en Google — eso no depende de nosotros. Prometemos el trabajo y los números, que sí.
Quiénes somos
Ni una agencia con veinte logos de clientes que no reconoces.
Somos Proxera, de Barcelona. Hacemos webs y automatizamos la atención al cliente de negocios pequeños: gestorías, centros de estética, despachos, clínicas. Trabajamos con muy pocos clientes a la vez, que es la única forma de rehacer una web entera antes de que nadie nos haya pagado.
Esta página no usa fotos de archivo ni testimonios inventados. Cuando enseñemos un trabajo, será uno real y con permiso de quien lo encargó.